El eterno aspirante

Mela ChércolesMela Chércoles21 junio, 201713min3040

El eterno aspirante

¿Se imagina alguien al entrenador de turno, por muy Mourinho, Guardiola o Zidane que se llame, once años en el banquillo del mejor equipo del mundo sin ganar el título más preciado por su club? ¿Verdad que no?

El esterno aspirantePues eso sucede con Dani Pedrosa, que ha cumplido ya once temporadas en el box del Repsol Honda sin conquistar la corona de MotoGP y tiene pinta de que en la duodécima, en la que marcha sexto a 29 puntos de Valentino Rossi en el momento de escribir estas líneas, en vísperas de Jerez, tampoco saldrá campeón.

Su caso es el del eterno aspirante, porque siempre ha figurado entre los favoritos a la hora de hacer quinielas invernales de cara al título desde que saltara a la clase reina en 2006, pero ni siquiera ha llegado una sola vez a la última carrera con opciones reales de título.

 

A ello ha contribuido en importante medida el elevado número de lesiones que ha sufrido a lo largo de su carrera deportiva (ver tabla adjunta a este texto). Hasta 33 lesiones en 16 percances desde que se rompiera por vez primera en Australia 2003. Aquello no impidió que pudiera recuperarse en invierno para reaparecer ya como piloto de 250cc por la puerta grande, con victoria en su debut (Suráfrica 2004), como tarjeta de presentación de lo que sería un reinado de dos años en el cuarto de litro. Sin embargo, en 2006 llegó a MotoGP y ahí se rompió muchas más veces, comenzando su leyenda de piloto de cristal, lesionándose más que los demás y costándole recuperarse también más que a otros pilotos.

 

Tan mal lo ha pasado Pedrosa que incluso ha llegado a plantearse la retirada alguna vez estando en el dique seco. Él mismo lo ha reconocido, pero ahí sigue, con la esperanza aún de conquistar un título que cada vez se le pone más cuesta arriba.

 

eterno aspiranteEl catalán ha visto con resignación cómo tres compañeros de box suyos han sido campeones al menos una vez. Lo fue Nicky Hayden en 2006, en el primer año en MotoGP de un Dani que casi arruina el título del estadounidense al tirarlo en la penúltima carrera del año, la del Estoril. También campeonó Casey Stoner, en 2011, y tuvo a bien el australiano reconocer el gran trabajo que había hecho Pedrosa a la hora de desarrollar la Honda, lo que aún duele más. Y lo ha hecho Marc Márquez, tres veces en su caso (2013, 2014 y 2016).

Recuerdo perfectamente como alguien cercano a Pedrosa me dijo en la presentación del Repsol Honda para el curso 2013 que, si ese año les ganaba Márquez a las primeras de cambio, sería la hora de marcharse a casa… No lo hizo Dani, y ahí sigue perseverando en el intento.

Lo que sí ha hecho es desprenderse de mucha de la gente que le ha acompañado a lo largo de toda su carrera deportiva. Cambios de mecánicos al margen, han dejado de estar a su lado Alberto Puig (su descubridor y mentor), Mike Leitner (su jefe de mecánicos de siempre), Raúl Jara (amigo y hombre de confianza) o Ramón Aurín (otro buen jefe de mecánicos que no le valió). Este año es Sete Gibernau el que está a su lado, en las funciones de coach, y cuenta con Edu Villodre como hombre de confianza para que su material esté siempre a punto, una tarea que también llevó a cabo durante un corto tiempo su hermano Eric. Está por ver si el influjo de Sete acabará llevando a Pedrosa al ansiado título, pero lo que sí se nota ya es que sonríe más en los circuitos de lo que solía hacerlo. Se le ve más feliz, y eso ya es suficientemente bueno.

Soy de los que piensa que, con un palmo más de estatura, Pedrosa sería probablemente invencible, porque es un milagro que sea capaz de pilotar tan bien como lo hace la RC213V con sus 160 centímetros de estatura y sus 51 kilos de peso. La condición física que le benefició en 250cc, donde no había un límite de peso mínimo al conjunto moto-piloto, le ha perjudicado claramente en MotoGP, pero incluso así muchos quisieran para sí el palmarés que el tricampeón atesora: tres subcampeonatos, 29 victorias, 38 segundos, 37 terceros, 104 podios totales, 28 poles y 42 vueltas rápidas de carrera. Falta la guinda del título, algo que el propio Pedrosa antepone a todo lo demás. De ahí que, con perdón, nos hayamos atrevido a incluirle en este número dedicado a las decepciones. Ojalá cambie la historia y nos obligue a incluirle en otro de resurrecciones. Le quedan dos temporadas más garantizadas como mínimo con el mejor equipo del mundo, por historial y poderío técnico, pero cada vez cuesta más creer que sea posible un título de Pedrosa en MotoGP.

Sus 16 percances para 33 lesiones.Dani Pedrosa fracturas

 

  1. Australia 03: Doble fractura en el astrágalo del pie izquierdo y fractura del maleolo externo del derecho en su etapa final en 125cc.
  2. Japón 05: Fractura de la cabeza del húmero izquierdo que afectó al tendón supraespinoso enrolado en 250cc.
  3. Malaisia 06: Ya en MotoGP, pequeña fractura en el dedo pulgar del pie izquierdo y pérdida de sustancia cutánea en la rodilla derecha. Cinco puntos de sutura en ese corte vertical.
  4. Turquía 07: Traumatismo torácico, un golpe en el glúteo izquierdo y traumatismo cervical.
  5. Japón 07: Artritis postraumática con inflamación del dedo pulgar del pie izquierdo.
  6. Test de Sepang 08: Fractura del segundo metacarpiano de la mano derecha, con tres fragmentos diafisários, que son los huesos que se encuentran en la parte media del metacarpiano.
  7. Test de Montmeló 08: Traumatismo lumbar.
  8. Alemania 08: Lideraba destacado bajo la lluvia hasta que llegó una aparatosa caída en la primera curva. Inflamación generalizada de la mano izquierda con hematomas en las vainas de los tendones extensores. Fractura desplazada de la falange distal del dedo índice izquierdo. Un esguince de la articulación interfalángica próxima al dedo corazón izquierdo. Fractura del hueso grande de la muñeca izquierda. Esguince del ligamento lateral externo del tobillo derecho.

Hasta 33 lesiones en 16 percances desde que se rompiera por primera vez en Australia 2003. Eso no impidió que pudiera recuperarse para reaparecer, ya como piloto de 250cc, por la puerta grande (Suráfrica 2004). Sin embargo, en 2006 llegó a MotoGP y ahí se rompió muchas más veces, comenzando su leyenda de piloto de cristal, lesionándose más que los demás y costándole recuperarse también más que a otros pilotos.

  1. Australia 08: Hematoma capsular en la rodilla izquierda del que tuvo que ser intervenido dos meses después.
  2. Test de Qatar 09: Fractura del radio del brazo izquierdo y herida contusa en la rodilla izquierda que requiere injerto de piel, porque se reabrió la cicatriz de la operación previa a Navidad.
  3. Italia 09: Fractura incompleta del trocánter mayor del fémur derecho. Se trata de una fractura sin desplazamiento, lesión que requiere reposo absoluto y tratamiento con calmantes
  4. Japón 10: Doble fractura de la clavícula izquierda y fuerte contusión en tobillo izquierdo.
  5. Francia 11: Fractura de la clavícula derecha sufrida en carrera.
  6. Alemania 13: Fractura en la clavícula izquierda y traumatismo craneoencefálico.
  7. Qatar 15: Anuncia tras la carrera que se retira sin fecha de regreso por tenerle machacado el síndrome compartimental del antebrazo derecho, reapareciendo cuatro carreras después. De esta lesión ya fue intervenido en el mismo brazo en septiembre de 2004 y de nuevo diez años después. En el izquierdo fue en noviembre de 2006.
  8. Japón 16: Fractura de la clavícula derecha, de la cabeza del peroné derecho y del cuarto metatarso del pie derecho.

 

Fuente foto Pedrosa Pódium: Licencia CC Attribution-Share Alike 3.0; Autor: motoracereports
Fuente foto Sete Gibernau: Licencia CC Attribution-Share Alike 2.0; Autor: Box Repsol

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