
“Herr Keppler, con mi motor propulsando un panzer, seríamos amos de Europa en un año”. Así de categórico se mostró Félix Wankel con Wilhelm Von Keppler, miembro de las SS y asesor financiero de Hitler, en un míting del NSDAP. Wankel estaba convencido del poder tecnológico suprior de la Alemania aria para dominar el mundo y de la superioridad de su invento.
Albert Speer, ministro de armamento del III Reich, dedicó importantes sumas de dinero al proyecto Wankel que parecía, sobre el papel, el motor de explosión definitivo.
Está más que demostrado el activismo político de Felix Wankel y su pertenencia al partido Nazi. De hecho, hay fotos en las que aparece ataviado con una esvástica en el brazo saludando muy amigablemente al mismísimo Himmler. Los “Rotaristas” o devotos del motor rotativo, excusan su pasado argumentando que Wankel fue un incomprendido ya que tuvo que estrechar sus lazos con la élite Nazi para conseguir subvenciones y seguir trabajando en el desarrollo del motor. No parece que ese arriesgado pacto con el Diablo le sirviese de mucho porque Hitler en persona ordenó desviar toda la investigación únicamente a proyectos armamentísticos. Al final de la guerra Felix Wankel fue procesado y cumplió condena por ayudar al esfuerzo bélico del III Reich con el agravante de pertenecer al partido.
La idea de un motor que, al tener menos partes móviles era más fácil de construir en masa que el motor convencional, sedujo definitivamente a los japoneses. Suzuki se lanzó de pleno en el proyecto RE5 Wankel. Nunca se había destinado en un solo modelo tanto tiempo de desarrollo ni tanto dinero: sólo en él se registraron veinte patentes. En 1974 la RE5 era presentada como la punta de lanza tecnológica de la marca de Hammamatsu. La publicidad aseguraba que su potente motor funcionaba suave y silenciosamente, sin apenas vibraciones. Estaban absolutamente convencidos de que los aficionados al motociclismo y los locos por la técnica arrasarían los concesionarios.
Pero la moto era demasiado pesada (233kg), demasiado glotona (nunca consiguieron arreglar los problemas de consumo excesivo), demasiado lenta y demasiado rara (tenía un delirante cockpit cilíndrico diseñado por el italiano Giorgetto Giugaro). La RE5 nunca atrajo a los fanáticos del touring y del confort ni a los locos de la velocidad y se convirtió rápidamente en género invendible. Ni siquiera el posterior restyling consiguió levantar las ventas que seguían muy por debajo de las previsiones. En 1976 cesaron la producción de la primera y única Suzuki rotativa.

NSU, MZ, Hercules, Motoprom, Yamaha, Honda, Suzuki, Van Veen, y hasta BSA/Norton han experimentado con el motor rotativo en algún momento y todas han cancelado los proyectos. El ingenio de Wankel sigue siendo el motor de combustión perfecto sobre el papel. Su simplicidad debería ser una ventaja para los constructores y el hecho de eliminar ruido y vibraciones debería ser una gran ventaja, pero no parece ser del agrado de los aficionados a las motos. ¿Quizá porque nos gusta sentir que tenemos algo entre las piernas?
Fuente foto Destacada: Licencia CC Attribution-Share Alike 4.0 International; Autor: Michael Barera
Fuente foto Wankel Rotary: Licencia CC Attribution-Share Alike 3.0; Autor: Lyonessj




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